Üzenet, 1941 (1. évfolyam, 1-6. szám)
1941-07-01 / 3-4. szám
desarroÜo de la actitud futura de nuestra Coionia. Ojalá que pronto encontremos la forma de colaboración dentro de la democracia chilena, para nuestros fines iguales, es decir, la defensa de los derechos de lo,s h ombres y de la Cultura Humana. Por fin, me permito Hamar su atención al hecho de que hoy es el quinto aniversario verdadero de la initiation de la segunda guerra mundial, ya que creo que ustedes estarán de acuerdo conmigo en que, eon la ofensiva contra las libertades de ios pueblos de Espana, el 19 de juiio de 1936, se inició la embestida contra el derecho de auto-determinación de los pueblos del mundo. Con sidero un deber el rendir homenaje al gran pueblo espanol, catalán y vasco, que lograron, durante casi très anos levantar la bandera sagrada de la democracia y la libertad. Estoy seguro que en esta lucha cruel y maldita, la Victoria, estarà al lado de la Verdad, y en este sentido alzo mi copa y les ofrezco un brindis por todos los pueblos del mundo que luchan por la libertad y ;;P()R LA VICTORIA!! CONTESTACION DE D. RIJDECINDO ORTEGA Una honda complacencia embarga mi espiritu esta noche. Me dais la grata oportunidad de alzar mi voz ante vosotros para agradeceros cordialmente que hayáis tenido para mi calidad y jerarquia de chileno, de ciudadano y de componente del Parlamente de esta patria tan mía como quiero que la sintáis vuestra, la extrema gentileza de conferirme el alto range de Présidente de Honor de vuestra organizáción. Queridos amigos, sois en nuestra tierra lo,s legítimos personeros de la Hungría Libre y en tál carácter nue dirijo a vosotros para deciros nuestra palabra de solidaridad ante el dolor y la injusticia de q'ue os han hecho victimas los que en un insano áfán de omnipotencia han arrojado .sobre los campos de Europa, ávidos de paz, de cultura, de justicia, hierro y metra- 11a, desolación y exterminio. La humanidad vuelve a ver con ojos atónitos la nueva barbarie de los ore orderen imponer a sangre y fuego credos poli V'cos que solo pueden merecer y suscitar el rejmdio de los que sahen que importan el despojo de valore.s que llegaron a constituir el haber de sus conciencias, después de cruentos sacrifîcios morales y materiales. Los nuevos bárbaros como el viejo Atila podrân usar su poderio en diezmar la juventud y en injuriar sin remordimiento el sagrado derecho de vivir de los ninos, de los ancianos, de las madrés. Podrân transformai- ciudades, pueblos y aldeas en cementerio.s, destruir bibliotecas, rnuseos y hospitales en un morbide áfán de ruina y de muerte. — 41 —