Bereczky Erzsébet (szerk.): Imre Madách: La Tragedia del Hombre. Ensayos sobre las di versas puestas en escena del drama (Budapest, 1987)

Gellért Endre: "Ah, lo oigo, el canto del porvenir"

al término de una lucha que es la vida. iLuchar, he aní la meta del hombre y su razón de vivir! ....Más por vana que fuera la intención que me guiaba, excitaba en mi el entusiasmo y me elevaba por encima de mi mismo. No otra cosa la hacía grande y santa. Que esta causa haya sido, una y otra vez la de Cristo o la de la Libertad, la de la Ciencia o la de la Ambición ¡qué importa, si hizo progresar al género humano y su condición! ¡Ah, retomemos, te suplico, a la Tierra para enfrascarme en nuevos combates! El envejecido Adán — Lucifer quiere desilusionar a Adán de la vida no sólo dándojf a conocer la historia de la humanidad, sino también con el debilitamiento físico del individuo - cree en el desarrollo, y pese a que no ve la meta, cree en la lucha. Él mismo será el que pronuncie las palabras que en la última frase de la Tragedia pusiera Madách en boca del Señor: ,,Hombre ya te lo he dicho: ¡Lucha y ten confianza! En este ensayo solamente me he dedicado a examinar una parte de los numerosos conflictos dramáticos de la Tragedia, sin pretender un estudio exhaustivo y profundo de toda la cuestión. Mi objetivo era únicamente demostrar que al final de cada uno de los cuadros el estado de ánimo de Adán no era nunca el mismo, que su disposición a la acción estaba siempre determinada por el ideal propuesto y que la tarea principal del director era reflejar todo y esto y además evocar en la escena el dramatismo de la Tragedia misma. Endre Gellért (1954) 51

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