Folia Theologica et Canonica, Supplementum (2016)
Kinga Vadász, Preguntas y desafíos canónicos en relación con los movimientos eclesiales y nuevas comunidades
PREGUNTAS Y DESAFÍOS CANÓNICOS EN RELACIÓN 243- En cuanto al gobierno: las ramas principales tienen su estructura propia, con una cierta autonomía, con un presidente quien tiene autoridad sobre toda la familia eclesial. El presidente tiene un consejo compuesto por los superiores generales de las dos ramas principales y de su consejo, y normalmente del moderador general de los miembros asociados.-El presidente puede ser un hombre (clérigo o laico) o una mujer. Si el presidente no es clérigo, la potestad del régimen la tiene el superior de la rama masculina que tiene que ser clérigo.- Después de la aprobación diocesana los miembros clérigos pueden incardi- narse en el instituto.- Los miembros consagrados asumen todos los compromisos que constituyen del estado de vida consagrada y comprenden los elementos teológicos, eclesiales e institucionales.- Los miembros laicos asociados son corresponsables por la espiritualidad y la misión del instituto, participan en las instancias del gobierno de comunión propia esta forma institucional, y tienen voz y voto consultivo pero no tienen derecho de voto deliberativo126. Como podemos ver, esta solución es viable para los institutos cuyo carisma se caracteriza primordialmente por la vida consagrada. Pero según nuestro juicio en estos caso ya no se trata de movimientos eclesiales, mucho menos de asociaciones de fieles creadas por el acuerdo de fieles. Se trata definitivamente de una nueva forma institucional de vida consagrada que sin embargo ha surgido en el corriente de movimientos después del Concilio Vaticano II como inspiración renovadora del Espíritu Santo. Conclusión Sin duda estamos viviendo en plena época del nuevo “asociacionalismo laico” que afecta a todos los niveles y estados de la vida de la Iglesia. El don y reto que es la comunión eclesial está para desarrollarse y florecer. Es normal que las nuevas situaciones y realidades que este fenómeno genera conlleven retos y dificultades para la doctrina y la práctica canónica. La normativa vigente ofrece una margen bastante amplia y flexible para las soluciones dentro del marco de las asociaciones de fieles. Estas normas, amplias y genéricas, proveen un esquema básico, útil para esta etapa de la vida eclesial donde los movimientos se revelan como una realidad novedosa y desafiante. Esto no quita, más bien exige un ordenamiento lega] más completo La novedad de los movimientos eclesiales y nuevas comunidades radica sobre todo en su origen carismàtica que 126 Cfr. Balog, M., Famille ecclésiale de vie consacrée. Une nouvelle forme d’institut de vie con- sac rèe, 18-19.