Folia Theologica et Canonica, Supplementum (2016)
Kinga Vadász, Preguntas y desafíos canónicos en relación con los movimientos eclesiales y nuevas comunidades
PREGUNTAS Y DESAFÍOS CANÓNICOS EN RELACIÓN 221 en imponer su espiritualidad, modo de celebrar la liturgia, métodos de formación y acción al grupo entero de los parroquianos. Es una tarea del servicio pastoral del párroco integrar todas las tendencias espirituales y comunidades entre los fieles confiados a él en la vida diaria de la comunidad parroquial4".- El Can. 214 declara, que “los fieles tienen derecho a tributar culto a Dios según las normas del propio rito aprobado por los legítimos Pastores de la Iglesia, y a practicar su propia forma de vida espiritual, siempre que sea conforme con la doctrina de la Iglesia”. Este derecho se aplica tanto a los parroquianos que son miembros de un movimiento como a los que no lo son. El párroco puede permitir que el movimiento tenga sus celebraciones particulares en la parroquia pero siempre tomando en cuenta el principio de que la liturgia debe estar abierta a todos los que quieren participar. Este principio cobra especial importancia en el caso de las misas dominicales ya que en ellas se expresa con mayor evidencia que la parroquia es una comunidad eucaristica40 41. Para ayudar a los párrocos , algunos obispos han dado normas concretas acerca de estos casos42.- Hay que respetar la posición canónica del párroco siempre, como pastor y líder de la comunidad parroquial43. Al mismo tiempo cuando un párroco decide acoger un movimiento o una comunidad en su parroquia, debe respetar su carisma y dejarles actuar según sus métodos, sin querer cambiarlos o imponer fines que nos son propios de este movimiento.- Hay movimientos que tienen una estructura comunitaria y gozan de un reconocimiento a nivel diocesano o universal y tienen un carácter transversal, no reducible a los límites de la parroquia. El párroco que tiene entre sus parroquianos fieles quienes pertenecen a este tipo de movimientos, no está privado de sus competencias y deberes (cfr. Cann. 529-535) y es su responsabilidad fomentar la participación y aportación de ellos. Al mismo tiempo estos fieles también están llamados a contribuir a la vida parroquial según la propia espiritualidad para el bien de toda la comunidad y el movimiento debe fomentar la participación en la vida de la iglesia local, y evitar, en la medida que sea posible, las tensiones entre los deberes contraídos en el movimiento y la vida parroquial. Como conclusión, podemos recordar que la vida y la misión de los laicos se desarrolla principalmente en el ámbito secular, en el mundo, no se restringe al ámbito de la iglesia local. La contribución de los movimientos, compuestos 40 Cfr. Szuromi, Sz. A., The Parish and its possible relation to the Institutes of Consecrated Life and Societies of Apostolic Life, as well as to the communities of Spiritual Movements, in Folia Canonica 13-14 (2010-2011) 215-225, en particular 223-224. 41 Navarro, L., New ecclesial movements, 51. 42 Por ejemplo en Italia, véase II Regno Documenti (9/1996) 298-299. 43 Cfr. Congregatio per Clerum, Instr. Il presbitero, pastore e guida della communita parro- quiale (2 de agosto de 2002).