Folia Theologica et Canonica, Supplementum (2016)

Kinga Vadász, Preguntas y desafíos canónicos en relación con los movimientos eclesiales y nuevas comunidades

222 KINGA VADASZ esencialmente de laicos, está llamada a consistir cada vez más en potenciar, a través de la formación de los laicos, una auténtica espiritualidad laical, y así ofrecer a la Iglesia y al mundo "personas cristianas maduras, conocedoras de su propia identidad bautismal, de su propia vocación y misión en la Iglesia y en el mundo"44 III. La incardinación de clérigos a los movimientos y nuevas COMUNIDADES El Can. 278 §1 declara el derecho de los clérigos seculares a asociarse para alcanzar fines que estén de acuerdo con el estado clerical, y el c. 298 §1 confir­ma este derecho explicitando los fines y la posibilidad de participar clérigos y laicos juntos en las asociaciones. En el capítulo II hemos tratado sobre las aso­ciaciones de clérigos y de las asociaciones clericales desde el punto de vista del derecho de asociación. En este apartado examinaremos la posición de los cléri­gos en las nuevas formas asociativas como los movimientos eclesiales y nuevas comunidades. Es un tema que toca aspectos canónicos, teológicos y pastorales, hace surgir varias preguntas y es uno de los temas más delicados y estudiados por la doctrina en relación con los movimientos45. 1. La incardinación como vínculo del clérigo con la Iglesia Con la ordenación diaconal la persona se hace clérigo y queda incardinado en una institución jerárquica o asociativa46. La incardinación crea un vínculo de naturaleza jurídica que une al clérigo a una Iglesia particular o una institución que tiene la capacidad de incardinar. Es un vínculo comunitario y jerárquico, expresa la relación con los miembros del presbiterio y con la comunidad de fieles de la Iglesia particular a donde pertenece, y con el Obispo diocesano. Este vínculo está dotado de estabilidad, pero puede ser modificado según lo estable­cido en el CIC.47 De la incardinación derivan obligaciones y derechos tanto para los clérigos como para el Ordinario: Para los clérigos: 44 Juan Pablo II (30 de mayo de 1998). 45 Un tesis doctoral bastante reciente y amplia (casi 500 páginas) está dedicado a este tema: Mezzogorj, C., Vocazione sacerdotale e incardinazione nei movimienti ecclesiali. Una ques­tione aperta (TG/DC 92), Roma 2012. 46 Los cc. 265-272 del CIC regulan la institución de la incardinación de los clérigos en la Iglesia latina. 47 Sánchez-Carrión, S. E., Los movimientos eclesiales: Status quaestionis, Roma 2006. 246-247.

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