Folia Theologica et Canonica, Supplementum (2016)

Kinga Vadász, Preguntas y desafíos canónicos en relación con los movimientos eclesiales y nuevas comunidades

220 KINGA VADASZ indicó que llegó el momento para los movimientos a crecer en la madurez en su comunión con las iglesias particulares17. Obviamente cada movimiento tendrá que dar este paso según su carisma, pero es una responsabilidad importante de los moderadores el promover entre los miembros la adecuada actitud eclesial. Como criterios generales para todos los movimientos, siguiendo a A. Cattaneo, podemos establecer los siguientes37 38 39:- la unidad con el obispo diocesano ya que él es el primer punto de referencia de la comunión en la diócesis,- la inculturación del carisma en la realidad social y pastoral de cada lugar. Se requiere el conocimiento profunda de la realidad y mucha creatividad para introducir el carisma en la vida de cada iglesia local,- el aprecio de otras realidades necesidades que nace de una actitud de humildad que evita a absolutizar la propia experiencia y llega a valorar otras maneras de vivir y expresar la fe,- el espíritu de servicio y de colaboración, superando la tendencia de encer­rarse en la propia comunidad y tomando en cuenta las características del propio carisma,- la transparencia en el modo de actuar y de informar para evitar desconfian­zas y sospechas. 3. La parroquia y los movimientos Los miembros de los movimientos son también parroquianos de una parroquia concreta. Hay movimientos que desarrollan su actividad en las parroquias como elemento de renovación de la vida parroquial. Sin embargo en este nivel surgen muchas dificultades a partir de una supuesta contraposición entre la parroquia y el movimiento. En realidad no son dos instituciones paralelas o alternativas sino dos dimensiones de la misma realidad que es la Iglesia. La parroquia debe asegurar la cura pastoral ordinaria de un específico y determina­do grupo de fieles delimitado ordinariamente sobre una base territorial. En cambio, el movimiento se propone, normalmente, guiar y sostener el camino hacia la santidad de todos aquellos fieles que siguen un determinado carisma19. Para que se realice la colaboración armónica para el bien de cada uno y todos los fieles, hay que tomar en cuenta algunos aspectos:- La parroquia está para acoger a todos los fieles que tienen su domicilio en su territorio. Por eso un grupo específico no puede “apropiarse” de la parroquia 37 Cfr. nota n. 235. 38 Cattaneo, A., Los movimientos eclesiales, 589-593. 39 Cfr. Sánchez Carrión, S. B.. Los movimientos eclesiales: status quaestionis, Roma 2006. 366. En las páginas siguientes de esta obra se profundiza esta problemática y se presentan algunas posibles soluciones.

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