Országgyűlési napló - 1996. évi őszi ülésszak
1996. szeptember 11 (199. szám) - I. János Károly spanyol király és kíséretének köszöntése - I. János Károly spanyol király beszéde (spanyol nyelven) - I. JÁNOS KÁROLY spanyol király:
152 Este cambio de mentalidad, esencial en cualquier evolución, ha propiciado un país moderno y so lidario, que participa activamente en todos los foros, con la ambición de promover la paz y la seguridad internacionales, así como la defensa de los derechos humanos. Hungría, gracias al empeńo de sus representantes, democráticamente elegidos, se orienta c laramente en la nueva dirección. Y en ello tendrá siempre la ayuda y la solidaridad espańolas. Desde el momento en que se produjo la crisis del mundo comunista, la Comunidad Europeo entendió que era su obligación moral incorporar a los países que recuperab an su libertad, y sin quienes el proyecto de Europa quedaría incompleto. Desde la perspectiva actual, creo que nos podemos felicitar por los logros alcanzados en este terreno. En la cumbre de Copenhague se definió la voluntad de la Unión Europea de abrirse a nuevos miembros y se establecieron los criterios económicos y políticos de la futura ampliación. En la Cumbre de Essen se planteó ya el modo de efectuar esta progresiva integración: diálogo estructurado, incremento de las relaciones comerciales y apertu ra de mercados. Las resoluciones de la Cumbre de Madrid, durante nuestra Presidencia, esbozan ya el futuro calendario para la fase inicial de las negociaciones, a la luz de los resultados de la importante Conferencia Intergubernamental. El proceso de ampli ación se encuentra encauzado gracias al trabajo de todos: de la Unión, de sus países miembros y de los países candidatos. Y deberá concluir en los plazos previstos con unos frutos para todos beneficiosos. Seńor Presidente: Los profundos cambios y los esfue rzos realizados han permitido también el retorno de su país al concierto internacional, donde desarrolla con éxito sus grandes capacidades, que se han reflejado también en el fortalecimiento de sus relaciones con los países vecinos. En este contexto todos los esfuerzos dirigidos a un aumento de la confianza, así como de las relaciones de buena vecindad, no pueden sino contribuir al reforzamiento de la estabilidad en la Europa Central. La República de Hungría ha estado presente durante los últimos ańos en pu estos de máxima responsabilidad en organismos internacionales. En 1995 ejerció la Presidencia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. Su participación en las misiones de paz y sus iniciativas para la prevención y la solución pacífi ca de las crisis merecieron la unánime felicitación a la que me uno desde esta tribuna. Las nuevas circunstancias y la realidad histórica de Europa nos impulsan hoy a la adaptación de nuestras estructuras de seguridad y de defensa. La Cumbre de la Alianza Atlántica de Berlín, en junio del presente ańo, ha reafirmado su voluntad de apertura a las nuevas democracias centroeuropeas. Se trata de un proceso gradual, centrado en la transparencia y en el diálogo, y que debe tener en cuenta los legítimos intereses de seguridad de todos, con objeto de no crear nuevas divisiones en nuestro continente. Hungría, en ejercicio de su soberanía, ha expresado su deseo de convertirse en miembro pleno de la Alianza y ha sido uno de los primeros países en firmar un programa ind ividual en el marco de la Asociación para la Paz, donde actualmente desarrolla una variedad de esquemas de colaboración. Está además contribuyendo generosa y eficazmente a las operaciones de mantenimiento de la paz en la exYugoslavia, donde debemos seguir luchando por fortalecer la frágil paz alcanzada. Hungría se ha embarcado también en la necesaria modernización y reestructuració n de sus Fuerzas Armadas, para hacer frente a las nuevas situaciones.