Üzenet, 1941 (1. évfolyam, 1-6. szám)
1941-07-01 / 3-4. szám
contra la opresión de los Habsburgos, Las grande« consignas del 14 de julio de 1789, el gran ejemplo de! pueblo franeés, encon traron tierra fértil en el alma del pueblo hûngaro y, después de decenas de anos de rebeliones partiales, estallô oor fin, en 1848, la Gran Guerra de la Independencia de la Náción Hűn gar a. En luchas heroicas y abnegadas. ya parecia .segura la victoria contra el despotismo de los Habsburgos, cuando con la ayuda del Zar Kuso, fuá aplastado, en mares de sangre, una vez más. el pueblo magyar. Siguieron anos negros de opresión: de obstaculizar el desarrollo econômico y, sobre todo, cultural, del paisa con métodos brutales, intentaron en vano germanizar a los hûngaros; arrebatarles sus derechos a utilizar su cultura intentando hacer desaparecer hasta su idióma. Fűé método oreferido por los Habsburgos el incitai- artificialmente, con artimanas de tóba clase, odios eue no existian ni existen, entre los diverse« pueblos de la Monarquía: de los hùngaros con los checo.s. con los eslovacos. los croatas. rumanos, serbios, etc. “DIVIDE ET 1MPERA!” Pero la conciencia despejada del sano pueblo hûngaro, no conoció nunca el odio contra otras Naeionalidades ri contra otra.s religiones distintas a la suya. El chauvinismo fué, »en todos los tiempos, un negocio de los traidores mercenarios. Las ambiciones desenfrenadas alemanas de dominar el mundo, arrastraron a Hungria a la primera guerra mundial, contra la voluntad de la inmensa mayoria de su pueblo, oue no podia comprender la razón nor la cual ténia que desangrarse su iuventud, en defensa de los intereses aienos. Los iutelectuales hûngaros se orientaron en gran parte a la cultufa francesa, y, entre los muchos, Andrés Ady, el más grande poéta hûngaro del .siglo XX, levantó en vano su voz potente de protesta, contra la orientáción alemana y contra la participation en una guerra absurda e injusta. Pero algunos aristócratas ligados a los intereses germanos, tenian la suerte del pais'en sus manos, sacrificaron, en ara,s de sus intereses, a lo mejor de la juventud de nuestro pueblo. Durante cuatro anos, se trató a Hungria como a una colonia, sacando de ella hasta la ultima gota de sangre y el ùltimo gramo de alimento. No creo exagerar al constatar que en el Ultimo ano de la guerra el pueblo hûngaro anhelaba, unánimemente, la derrota de los alemanes y ansiaba la paz para una reconstrucción de nuestro destrozado pais. Desgraciadamente, una vez más, Hungria cayô en manos de los grandes v pequenos senoritos, siendo ellos los ûnicos responsables de la trágica situación de boy: vendieron de nuevo nuestra Patria y se transforrpàron en vasallos inccndicionales. Carisimo precio nos co.stô, la reintegración de unos territorios de Transilvania y de Báchká, t.ransformândose de nuevo a los soldados hûngaros, en carne de ca non del militarisme extranjero. En 1914, la gran mayoria del pueblo estaba contra la guerra: en 1941, ni el unó por ciento aprueba la alianza con Hitler. To— 38 —