Országgyűlési napló - 1996. évi őszi ülésszak
1996. szeptember 11 (199. szám) - I. János Károly spanyol király és kíséretének köszöntése - I. János Károly spanyol király beszéde (spanyol nyelven) - I. JÁNOS KÁROLY spanyol király:
151 relevancia en la hora actual, en la que su país ha recuperado plenamente la soberanía nacional, en un marco continental basado en la democracia y la libertad. Este bello edificio resume una larga tradición de defensa de las libertades y los derechos fundamentales del hombre. La bula de oro del Rey András se cita a menudo como un precedente de contrato entre la c omunidad y sus dirigentes, y las sesiones medievales del Consejo Real como un antecedente de las modernas Asambleas Nacionales. La imagen de las Casas del Parlamento ha quedado también fijada en la historia, como un símbolo de la lucha de todo un pueblo po r la recuperación de sus valores frente al totalitarismo. Seńor Presidente: Tuvimos ocasión de visitar Hungría por primera vez en 1987, y no puedo dejar de constatar con satisfacción la profundidad de los cambios ocurridos desde entonces. Aun cuando Hungrí a se encontraba artificial y forzadamente separada de nuestro mundo occidental, recuerdo mi impresión por la vitalidad y la indomable esperanza con que el pueblo húngaro quería ser dueńo de su futuro. Al volver a Budapest, compruebo con emoción que aquella s ansias de libertad se traducen hoy en una histórica y enriquecedora transformación: el futuro está por fin al alcance de la mano. Si bien cada nación es única en su devenir, existen en el reciente desarrollo de Hungría y Espańa similitudes que facilitan nuestro mutuo entendimiento. Como Espańa, Hungría ha encontrado también el camino de la modernidad en la democracia. Nuestros dos países fueron ajenos al impulso inicial de construcción europea: vivieron ambos una compleja transición que requirió a veces u n sacrificado esfuerzo. Al igual que Espańa en su momento, Hungría contempla Europa como su referencia para un futuro mejor de libertad y prosperidad. Por todo ello, Espańa comparte y apoya con firmeza los afanes húngaros para consolidar la democracia y la economía de mercado, objetivos por los que el pueblo húngaro luchó infatigablemente durante décadas. La modernización económica y la democracia política seńalan el camino para la incorporación de Hungría al proyecto de construcción de una nueva Europa. Ta mbién al igual que ocurrió en nuestro país, todos los partidos políticos con representación parlamentaria se han pronunciado aquí unánimemente por la integración en la Unión Europea. El consenso mostrado por quienes, como dice la Constitución húngara, expr esan y participan en la formación de la voluntad del pueblo, es una prueba de la cohesión política y social de Hungría y de su clara vocación occidental. En Espańa seguimos con atención los esfuerzos del Gobierno de su nación y de este Parlamento, que han trabajado por estos objetivos con dedicación y realismo. Hungría ha elaborado un ambicioso plan de reformas internas para adaptar sus estructuras económicas. El proceso de modernización, estabilización y privatización está logrando, en un breve período de tiempo, preparar a su país para un mercado único e interdependiente. La respuesta de los inversores extranjeros muestra la confianza empresarial en el futuro de la economía húngara. Me parece igualmente importante la estrategia de información a la sociedad que lleva a cabo su país. No debemos olvidar que la integración no es sólo de Estados, sino básicamente de sociedades y ciudadanos, y que sólo desde el conocimiento, la convicción y la creencia en Europa podremos, entre todos, continuar avanzando en este proyecto común. Así pues, Hungría, como hizo Espańa en su momento, se enfrenta al difícil reto de la transformación y la modernización del país. No resulta fácil pasar de un sistema totalitario a una sociedad basada en el pleno respeto de las libertades. P ero, en la medida en que la experiencia pueda servir de consejera, debo decirles que la sociedad espańola actual es completamente diferente a la de hace 20 ańos.